Erling Haaland tuvo un estreno inolvidable en la Copa Mundial 2026. El atacante noruego marcó un doblete en la victoria de su selección frente a Irak y confirmó por qué es considerado uno de los mejores delanteros del futbol internacional.
El encuentro, correspondiente al Grupo I, permitió al goleador del Manchester City abrir su cuenta personal en una Copa del Mundo y seguir escribiendo páginas doradas en la historia de la selección de Noruega.
Con sus dos anotaciones, Haaland alcanzó los 57 goles en 51 partidos internacionales, ampliando aún más su ventaja como el máximo goleador histórico del combinado noruego.
Un doblete para el recuerdo
El primer tanto llegó al minuto 29, cuando Haaland aprovechó una asistencia de David Møller Wolfe para definir de zurda dentro del área y poner en ventaja a Noruega.
Irak logró responder parcialmente gracias a un gol de Aymen Hussein al minuto 39, pero la alegría duró poco para el conjunto asiático.
Antes del descanso, al minuto 43, un error en la salida entre la defensa y el portero iraquí fue aprovechado por Haaland, quien mostró toda su capacidad goleadora para marcar el segundo de su cuenta personal con un remate de derecha.
El doblete encaminó el triunfo noruego y convirtió al delantero de 25 años en una de las grandes figuras de la jornada mundialista.
Máximo goleador histórico de Noruega
Con estas dos anotaciones, Erling Haaland llegó a 57 goles con la selección absoluta, una cifra que continúa ampliando el récord nacional que ya le pertenece.
Desde su debut internacional el 5 de septiembre de 2019, el atacante ha mantenido una extraordinaria regularidad goleadora y se ha consolidado como el principal referente ofensivo del futbol noruego.
Su producción incluye goles en eliminatorias mundialistas, UEFA Nations League, clasificatorios europeos y partidos amistosos, reflejando una capacidad anotadora constante en cualquier escenario.
La gran figura de Noruega rumbo al Mundial
La clasificación de Noruega a esta Copa del Mundo estuvo estrechamente ligada al rendimiento de Haaland durante las eliminatorias, donde firmó 16 goles en apenas ocho partidos.
Su potencia física, velocidad, inteligencia para desmarcarse y contundencia frente al arco fueron determinantes para que el equipo dirigido por Ståle Solbakken regresara a un Mundial tras 28 años de ausencia.
En el debut ante Irak volvió a demostrar esas cualidades y lideró a un conjunto que aspira a competir seriamente por un lugar en las rondas eliminatorias.
Una sociedad ofensiva que ilusiona
Noruega contó además con el apoyo ofensivo de futbolistas como Alexander Sørloth y Martin Ødegaard, quienes aportaron movilidad y creatividad para potenciar el juego del equipo.
La conexión entre estas figuras permitió generar constantes ocasiones de peligro y facilitó que Haaland encontrara espacios para explotar su capacidad goleadora.
El resultado dejó sensaciones muy positivas para una selección que vuelve a soñar en grande dentro del escenario mundialista.
Un debut perfecto en la Copa del Mundo
El doblete conseguido en Boston representa un inicio ideal para Erling Haaland en su primera participación en una Copa del Mundo.
El atacante no solo lideró la victoria de Noruega, sino que también reforzó su legado como máximo goleador histórico de su país y confirmó que será uno de los futbolistas a seguir durante el desarrollo del Mundial 2026.